Qué bueno es viajar...!! Y no lo digo porque uno se lo pasa en grande viajando, que también. Lo digo porque aprendes. Desde el pasado mes de Octubre llevo a mis espaldas muchos kilómetros recorridos. He conocido bellísimos lugares, he visitado partes del mundo que jamás hubiera imaginado. Y todo esto me ha convencido de dos cosas. Qué pequeño soy, y como se mueve este mundo tan diverso de rápido.
Primero fue Beijing (Pekín, aquí en España). Estuve diez días!! Y qué diez días. Con motivo de la reunión familiar del "13 Meeting of Aminooxidases", pude disfrutar de la gran ciudad de Beijing. Enorme! Y llena de chinos. Pero, no todos iguales como los que vemos aquí, no. Había muchos y muy diferentes. Y un choque cultural impresionante. Somos muy diferentes, pero puedes reír, discutir, regatear hasta la saciedad, enfadarte, volver a reir, no entender nada de lo que dice nadie. Y esa sensación es "amazing"!! Olores, sabores, colores, gestos, símbolos, es un desafío para los sentidos! Todo es diferente. Pero cuando empiezas a conocer su cultura, su historia y sus tradiciones, tan ajenas a los occidentales que nos creemos el centro del universo, todo cambia. Arquitectura, escritura, gastronomía, ... espiritualidad, paz interior... tienen una forma de entender el mundo muy diferente. Y eso que con los diferentes régimenes políticos muchas cosas se han perdido. Ahora se afanan por recuperarlo.
La Ciudad Prohibida, la Plaza de Tian'anmen, la foto del Todopoderoso Mao, el Templo del Cielo, el Palacio de Verano, el Nido, el [H2O]3, el mercado de la Seda (entre otros), los Hutong impresionantes, la comida hiperpicante!! ...y una de las más espectaculares maravillas del mundo: The Great Wall!! Impresionante ver las crestas de las montañas con una construcción de tal magnitud. Kilómetros y kilómetros de muralla serpenteante a través de valles y montañas. Conocer el mundo es vital, estructura ideas, ordena conceptos, enseña diversidad. Te haces más pequeño, más humilde, más sencillo y a la vez más rico, mucho más rico...


